¿Por qué elegirme como terapeuta?
1. Mente Abierta
En general, me considero una persona de mente abierta que siempre se cuestiona a sí misma y al mundo que me rodea desde la empatía y la humildad. Por este motivo, me he convertido en una persona que está dispuesta a escuchar, comprender y a respetar a todas aquellas personas que lleguen al espacio terapéutico. Como resultado de esto he podido trabajar con personas con distintas creencias y de distintos contextos.
2. Profesionalismo
Al tener varios años de experiencia en la práctica clínica, cuento con las herramientas necesarias para atender todo tipo de caso, brindando un servicio de calidad y procurando generar el mayor bienestar posible para mis pacientes.
3. Espacios Co-construídos
Al entender que existen varias realidades y que la interpretación y las vivencias de cada consultante son válidas y útiles para el proceso terapéutico, construyo en conjunto con el consultante un espacio de entendimiento y escucha activa. Parto siempre de la base de que, a pesar de que yo soy la profesional en salud mental, cada individuo es un experto respecto de su vida, y, por ende, debe ser escuchado y validado.







